Santa Hildegarda

Pulsera

Pulsera

En la muñeca, a la vista de quien la lleva.

Acompaña el gesto diario: escribir, saludar, sostener.

Discreta, pensada para llevarse cada día.

La pulsera está siempre a mano: recuerda, sin pedir permiso, aquello que se eligió llevar cerca.