Santa Hildegarda

La Esperanza

Incluso en la noche, siempre hay una estrella.

La Esperanza

Un recordatorio de que siempre vuelve la luz.

Esperar no siempre es saber cómo termina. La Esperanza nació de esa forma sobria de esperar, la que sigue adelante sin ver el final.

Esperar sin saber cuándo no es un asunto amable, y el riesgo era endulzarlo. Este rosa tiene cuerpo: no palidece al trenzarse ni se vuelve pastel en el nudo. Acompaña la espera sin fingir que es dulce.

Esperar mucho tiempo pide algo que no se afloje ni se clave. El nudo cuadrado sostiene sin apretar —cada nudo asegura al anterior y no necesita más fuerza para quedarse—, y esa manera de aguantar es exactamente la que la obra pide de quien la lleva.

¿Qué sigues esperando sin saber cuándo?