Una sucesión de medias vueltas dadas siempre sobre el mismo hilo guía, que forma una barra firme y un borde ondulado a lo largo del cordón.
Su nombre viene del bordado: el punto de festón se usa desde antiguo para rematar el borde de una tela y evitar que se deshilache. Al pasar al cordón conservó esa misma tarea — cerrar un contorno.
Un tejido que trabaja en el borde. No ocupa el centro de la obra: lo delimita, para que aquello que va dentro tenga dónde apoyarse.