Santa Hildegarda

Nudo espiral

Nudo espiral

Dos hilos avanzan entrelazándose en un movimiento continuo que parece no interrumpirse nunca.

Su forma helicoidal recuerda los patrones repetitivos que aparecen constantemente en la naturaleza: ramas, conchas, enredaderas y otras estructuras que crecen siguiendo un mismo ritmo.

Un tejido que transmite continuidad. Cada vuelta nace de la anterior y prepara la siguiente, recordando que toda obra se construye con paciencia.