Santa Hildegarda

Aretes

Aretes

Junto al rostro, a la altura de la mirada.

Acompaña cada gesto: escuchar, sonreír, mirar.

Del detalle mínimo al que enmarca el rostro.

Los aretes viven junto al rostro, donde ocurren el mirar y el escuchar: acompañan lo que sucede frente a otro.