Santa Hildegarda

Obsidiana

Obsidiana

La obsidiana no aparece descrita expresamente en los escritos conservados de Santa Hildegarda; el Atelier la incorpora en su mismo espíritu de contemplación. Es un vidrio nacido de la lava que se enfrió en un instante. La tradición ha visto en ese origen —el fuego vuelto quietud— una imagen de fortaleza serena: la fuerza que permanece sin necesidad de imponerse.

Nacida del fuego que se enfrió en un instante.

La obsidiana no vuelve a nadie invulnerable. Acompaña a quien desea permanecer firme sin dejar de ser amable consigo mismo.

A quienes atraviesan un momento exigente, desean mantenerse firmes en una decisión o seguir adelante cuando el camino pide constancia.