De identidad antigua incierta, Hildegarda le atribuía una mirada aguda. El Atelier la acompaña —como lectura propia— a quien vuelve a empezar.
Un origen humilde que la tradición convirtió en luz.
El ligurio no borra lo vivido. Acompaña a quien decide volver a comenzar llevando consigo todo lo aprendido.
A quienes desean volver a empezar después de una pérdida, recuperar la confianza tras un tiempo difícil o descubrir que aún es posible abrir un nuevo capítulo en su camino.