Santa Hildegarda

Basiliscus

¹–⁶ El basilisco nace de un proceso extraordinario entre rubeta y huevo; su aliento produce frio y fuego y mata a los seres vivos. Si se quema un Basiliscus muerto en piel de ciervo en lugar desierto, sus cenizas brillan como oro, pero comerlas o gustarlas mata; todo lo que hay en el Basiliscus es veneno mortal. El Basiliscus no se prepara medicinalmente. ⁷ El nacido de huevo de gallina es algo menos feroz, aunque ambos matan. ⁸–¹³ Si muere en campo, viña, patio o casa, su putrefaccion vuelve esteril el lugar o enferma a sus habitantes y animales.