³–⁴ Para exceso de flema en cabeza, pecho y estomago, se cuece en agua un cumulo de hormigas con las hormigas y se vierte el agua sobre una piedra caliente; se inhala el vapor por nariz y boca cinco o diez veces. ⁵–¹² Para gota, se cuece otro cumulo con hormigas y se prepara un baño; se mantiene todo el cuerpo dentro, con la cabeza fuera y cubierta con un paño humedecido en la misma agua, y se repite a menudo. ¹³–²² Para lepra, se toma tierra de un hormiguero, se calcina entre brasas de haya hasta que la tierra supere en cantidad a las cenizas, y se deja pasar agua caliente nueve veces como lejía. Se hace ronst con esa lejía; se mezcla con sebo de cabra, algo mas de grasa de cerdo viejo y polvos de habechesuamp, menos de violeta y menos de metrum; se hace un ungüento y se aplica junto al fuego durante nueve o mas días. Mientras se unge, se evita acercarse a personas y ganado por el vapor de la lepra. ²³–²⁵ Para glandes u orfune, se unta huevos de hormiga sobre una hoja verde de roble; se calienta estiercol de gallina en agua y se unta sobre los huevos, colocando la hoja caliente repetidamente sobre las lesiones. ²⁶–³⁰ Para ira, opresion mental o tristeza, se toman hormigas jóvenes con huevos y parte del nido, se atan en un paño de lino y se ponen sobre el corazon hasta producir sudor; entonces se atribuyen mente suave, alegria y buen entendimiento.