¹ Vrsus alterna calor y frío; el capítulo relaciona sus cambios de voz y ánimo con la lujuria y la continencia, y desarrolla una explicación cosmológica de la transformación de los animales después del pecado humano.
⁸ La carne de oso no es buena para comer: la fuente dice que enciende fuertemente la lujuria. Compara este efecto con carne porcina y otros animales, y distingue animales rumiantes y no rumiantes.
¹³ Para una persona tímida, temerosa, temblorosa y ansiosa, se toma la piel entre las orejas del oso, se curte moderadamente y se coloca sobre el precordio y el corazón hasta que se caliente. La piel debe prepararse de modo que su sudor no toque la carne desnuda; una piel no curtida produciría daño.
¹⁷ La grasa de oso no sirve por sí sola como medicamento, pero añadida a ungüentos y medicinas los vuelve más valiosos.
²⁰ Para la caída inicial del cabello se mezcla grasa de oso con poca ceniza de paja de trigo o de centeno, se unge toda la cabeza, especialmente donde empieza a caer el cabello, y después se evita lavar la cabeza durante largo tiempo. La aplicación se repite.
²² Las demás partes del oso no convienen a medicamentos, porque el capítulo lo caracteriza por la inestabilidad de sus costumbres.