¹ Elephans tiene el calor del sol y no el de la carne, retiene mucho sudor y sus huesos son más fuertes que su carne. Su ombligo es como la cabeza de sus vísceras y estas son muy calientes. El animal busca tierra cuyo jugo tenga origen paradisíaco, la excava con el pie y aspira su olor; después de que la hembra concibe deja de aparearse hasta que su cría alcanza una fortaleza semejante a la suya.
⁵ Para la persona cuyo cerebro está enfriado y vacío y por eso le duele la cabeza, se toma el hueso de la frente del elefante, se ahueca como una vasija, se calienta al sol y se coloca sobre la cabeza hasta que esta se caliente. La aplicación se repite con esa condición.
⁹ Para quien tiene naseboz y mucha flema en la cabeza, se calienta al sol el hueso de la nariz del elefante y se coloca repetidamente sobre las narices hasta que se calienten; entonces sale el humor malo.
¹² Para dolor de pecho, corazón, bazo o estómago, o para gelesucht, se pulverizan nuez moscada y regaliz en igual peso. Se calienta al sol un hueso de elefante, se raspa polvo de él y se añade el doble de ese polvo a la mezcla anterior. Se agrega suficiente miel, se cuece y se hace un electuario. Se come a menudo, en ayunas y después de comer.
¹⁹ Para dolor de pulmón con dificultad respiratoria y tos, se calienta el mismo hueso al sol, se raspa su polvo, se pone en vino y se cuece en una sartén. Después se cuela con un paño, se desecha el polvo y se bebe a menudo el vino. La fuente atribuye el efecto al calor del sol, al calor alterado del vino y a la fuerza que queda en él.
²³ El corazón, el hígado, el pulmón y las demás partes del elefante no sirven para medicamentos; la virtud medicinal se atribuye principalmente al hueso.