Santa Hildegarda

Perlin

El Perlin nace, según el texto, de animales con concha en aguas de distinta altura y pureza. El capítulo distingue formas turbias, luminosas y superiores; algunas casi no tienen utilidad medicinal y otras producen más enfermedad que salud. Poner las últimas en la boca o sobre la piel se describe como causa de enfermedad semejante a tomar veneno.