Sanicula
La sanícula es cálida, y tiene en sí más limpieza, y su jugo es suave y sano, esto es heilsam, y es muy buena para el estómago enfermo y las vísceras enfermas. ² Pues en verano, cuando está verde, arráncala con las raíces y cuécela en agua, y luego cuela esa agua por un paño, y después añade a esa agua miel y un poco de regaliz, y haz así honichwrz, y bébelo con frecuencia después de comer; y quita el slim de tu estómago y sana las vísceras enfermas.
³ Pero seca la sanícula poco a poco al sol, para que no disminuyan sus fuerzas, ⁴ porque el sol no quita las fuerzas de las hierbas cuando en él se secan, pero el fuego sí, ⁵ y, ya seca, pulverízala moderadamente, para que no quede toda desmenuzada, y guarda ese polvo para el invierno; y entonces, en invierno, haz hervir vino con un poco de miel y regaliz, esto es welle, y echa ese polvo, y bébelo así con frecuencia después de comer, y purga el slim del estómago, y devuelve a la salud las vísceras doloridas. ⁶ Y quien está herido por hierro, exprima el jugo de la sanícula, y viértalo en agua, y bébalo así después de comer; ⁷ o si es invierno, eche su polvo en agua, y bébalo con frecuencia después de comer, ⁸ y purga las heridas por dentro, y las sana poco a poco y bien.