Santa Hildegarda

Peffercruit

El pefferkrut es cálido y húmedo, y esa misma humedad tiene en sí temperamento, y es bueno y útil de comer tanto para los sanos como para los enfermos. Y aquello que en él es sur (esto es, amargo) no muerde al hombre por dentro, sino que lo sana. ² *porque está templado por una humedad suave, y por eso no aumenta el dolor, ni hiere lo que está sano.*

³ Y el hombre que tiene el corazón débil y el estómago enfermo, cómalo crudo, y lo conforta, ⁴ *porque su calor, con su humedad, quita la debilidad del corazón, y del estómago la debilidad y la enfermedad.*

⁵ Y también quien tiene la mente triste, si lo come, lo vuelve alegre; y además, comido, sana y aclara los ojos del hombre, ⁶ *porque su calor ahuyenta el frío de la melancolía, por la cual la mente del hombre se agrava y por la cual los ojos se oscurecen; y así la mente del hombre se hace alegre y los ojos claros.*