Santa Hildegarda

Fenogreco

El fenogreco (sibengeczit) es más frío que cálido. ² Y el hombre que tiene fiebres cotidianas, que a menudo le sacan el sudor, y que le molestan la comida, esto es leident, tome en verano la hierba del fenogreco, y en invierno tome su semilla, y caliéntela en vino, y bébalo así caliente en ayunas con frecuencia, y estará mejor. ³ *Y tiene cierta fuerza de los aromas más fuertes y cierta austeridad de los más amargos, y por eso repugna a muchas cosas inútiles, cosa que también el espíritu maligno aborrece y desdeña.* ⁴ *Si alguien padece tal dolor de cabeza que hasta parece enloquecer, aplíquese fenogreco a las narices, y su olor reprime el mal humo de esos humores furiosos.*

⁵ Pero quien tiene fiebres cuartanas, cueza fenogreco en agua, y, exprimida el agua, aplíqueselo caliente con frecuencia por la noche a ambos pies y a sus piernas, y átelo por encima con un paño; y beba con frecuencia ese mismo fenogreco ⁶ calentado en vino, como se ha dicho arriba, y sanará. ⁷ *Pues las fiebres que nacen de un gran frío, que trae tras de sí al enfermo un grande e inepto ardor, le agravan los pies y las piernas por la hinchazón. Y por eso se le aplica el fenogreco ablandado en agua, para que con sus buenas fuerzas disminuya allí la hinchazón, y obligue a la fiebre a volver al estómago, y entonces, tomado ese mismo fenogreco en bebida, sean expulsadas del estómago.*

*El hombre que está sano, si alguna vez siente desfallecimiento en el cuerpo, porque los malos humores que huyen del hígado fatigan también su bazo y su corazón,* ⁸ *tome fenogreco, y según su tercera parte pimienta blanca, y de comino el doble que de fenogreco, y pulverícelo, y antes de sentir el desfallecimiento del corazón, o cuando haya empezado a dolerle el corazón, coma moderadamente ese polvo con un poco de pan, tanto después de comer como en ayunas.* ⁹ *Pues el fenogreco conforta el corazón del hombre con su buen frío, la pimienta blanca lo calienta, y el comino [tempera] el calor que en torno [...].*