La azucena es más fría que cálida. ² Toma, pues, la cabeza de la raíz de la azucena, y májala fuertemente con manteca vieja, y luego, en la sartén, zelaz (derrítela), y ponla así en un vasito; ³ y después, quien tiene la lepra blanca, esto es quedchit, ⁴ unta con ello con frecuencia, calentado antes el ungüento, y sanará. ⁵ Pero la lepra roja difícilmente puede curarse. ⁶ Y quien tiene urslechte (erupciones), beba con frecuencia leche de cabra, y las vrslechte le salgan del todo. Y entonces tome tallo y hojas de azucenas y májelos, y exprima su jugo, y ese mismo jugo, con manteca, knede (amásalo) junto, y ⁷ donde en el cuerpo le duele por las urslechte ⁸ úntese. Pero sin embargo, antes de untarse con este ungüento, beba siempre leche de cabra. ⁹ También el olor de la primera brotación, esto es *blut*, de las azucenas, y también el olor de sus flores, alegra el corazón del hombre y le prepara rectos pensamientos, ¹⁰ *por su útil verdor.*