La mirra es cálida y seca. ² Si quieres llevar mirra contigo, caliéntala primero al sol, ³ o sobre un ladrillo calentado por el fuego, para que se ablande ligeramente, es decir, zeulize, ⁴ y entonces tenla junto a ti, para que se caliente con tu carne y tu sudor, y expulse de ti fantasmas, artes mágicas, palabras mágicas e invocaciones de demonios mediante las malas palabras y los maleficios de las hierbas, ⁵ de modo que puedan dañarte menos, siempre que no hayas comido ni bebido magia. ⁶ Pues por eso se seca la mirra al sol o sobre un ladrillo calentado: para que se evapore cualquier humedad que haya contraído de la tierra o de otro lugar; y, al tener una fuerza incorruptible de la tierra, no tolera ninguna vanidad, sino que ahuyenta todo lo vano, y el diablo la aborrece, porque su naturaleza es incorruptible e inagotable.
⁷ El árbol del que suda la mirra es cálido. ⁸ Y el hombre que tiene gelewesucht o padece gota de parálisis ponga corteza de ese árbol en vino o en agua, bébala y quedará libre. ⁹ Y quien arde de libido úntese con ella el pecho y el vientre, y expulsa de él el exceso de libido. ¹⁰ También el olor de la mirra expulsa la libido del hombre, ¹¹ pero no alegra su mente, sino que la oprime, la carga y la vuelve triste. ¹² Por eso quien lleva mirra consigo lleve también junto a ella oro batido, porque este alegra la mente del hombre. ¹³ Pues la naturaleza de la mirra quita la alegría de la mente, porque es como seca; la naturaleza del oro alegra la mente, porque contiene algo de aire, humedad de agua y tierra, como el hombre está hecho de esos elementos.
¹⁴ Y el hombre que padece en el estómago por humores malos y nocivos tome mirra, el doble de aloe y tanta hierba llamada quinquefolium como esos dos juntos, y haga con ello un emplasto con cera cruda y nueva; póngalo sobre un paño hecho de cáñamo y átelo así sobre el estómago. ¹⁵ Hágalo con frecuencia y sanará. ¹⁶ Pues la mirra es cálida y seca y calienta y conforta inmediatamente los humores fríos;…