La Brema, en la que crecen los brambere, es más caliente que fría. ² Y si los gusanos comen a una persona, pulveriza la misma Brema y pon ese polvo sobre el lugar ³ donde los gusanos comen la carne de una persona o de ganado; ⁴ morirán y así aquel será sanado. ⁵
⁶ Pero si alguien tiene dolor en el pulmón y tose en el pecho, tome bertram, y que haya menos de la misma Brema que de bertram, ⁸ menos hisopo que de estas bremas, ⁹ y menos dost que de hisopo; añada miel a esto, ¹⁰ cuézalo fuertemente en buen vino, ¹¹ cuélelo entonces por un paño ¹² y bébalo después de haber comido un poco, ¹³ y después de una comida completa beba bastante de ello; ¹⁴ haga esto a menudo, ¹⁵ y el pulmón recuperará la salud y se quitará la mucosidad del pecho. ¹⁶-¹⁷ El texto atribuye ese efecto a los calores y virtudes templados de los componentes.
¹⁸ El fruto, es decir, el brambere que nace en la brema, no daña ni al sano ni al enfermo y se digiere fácilmente; ¹⁹ pero no contiene medicina.
²⁰ Si alguien tiene dolor en la lengua, de modo que se hincha o tiene úlceras, el mismo hombre haga que le corten un poco la lengua, o con Brema o con una pequeña herida de flebotomo, para que salga allí el livor. ²³ Y quien tenga dolor en los dientes, con Brema que tiene buen calor, o con un pequeño flebotomo, corte un poco la encía, la carne que rodea los dientes, para que salga la materia y se encuentre mejor.
²⁶ Si alguien padece flujo de sangre, tome los bramberecruth mencionados y el doble de blutwurtz; macháquelos en un mortero moderadamente hasta que den jugo, ²⁸ póngalos en vino puro, y beba lo colado entre la comida y después de la comida, pero no en ayunas. ²⁹ Bramberecruth y blutwurtz tienen, como si procedieran del líquido de la sangre, un jugo que, templado con vino, detiene la sangre que fluye.