Santa Hildegarda

Benedicta

¹ Benedicta es caliente, ² y si alguien la come o la toma en bebida, enciende en él el ardor del deseo. ³ Pero si un hombre ha desfallecido por completo en su cuerpo y en sus fuerzas, cueza benedicta en agua, beba a menudo esa agua todavía caliente y recuperará sus fuerzas; ⁴ cuando se encuentre mejor en el cuerpo, evítela, ⁵ porque el calor de esta hierba, excitado por un calor ajeno, conduce los humores fríos del hombre al calor.