Santa Hildegarda

Storkensnauel

Storkensnabel

¹ Storkensnabel es más fría que caliente y sirve contra el cálculo. ³ Quien tiene una piedra en el cuerpo tome storkensnabel y menos steinbreche, cueza ambas en agua y cuélelas por un paño; después tome un baño. Cueza avena en agua, vierta esa agua sobre piedras encendidas y, después de sudar así, beba caliente en el baño el agua en que se cocieron storkensnabel y steinbreche; la piedra se romperá suavemente.

⁶ Quien tenga dolor en el corazón y esté siempre triste tome storkensnabel, menos poleie y menos ruda que poleie; pulverice todo y coma a menudo el polvo con su pan, y su corazón se fortalecerá y estará alegre.

⁸ El hombre debe preparar el polvo siguiente contra veneno y palabras mágicas, conservando al mismo tiempo la salud y la fuerza del cuerpo, y llevarlo consigo durante un año. Tome una raíz de storkensnabel con sus hojas, dos raíces de malva con sus hojas y siete de llanten con sus hojas. Arránquelas a mediados de abril, al mediodía, póngalas sobre tierra húmeda y rocíelas moderadamente con agua para que permanezcan verdes. Al inclinarse el día, póngalas al resplandor del sol hasta que este desaparezca; al ponerse el sol, retírelas y déjelas de nuevo durante la noche sobre tierra húmeda con poca agua.

Al amanecer del día siguiente póngalas al resplandor de la aurora hasta la tercera hora; después déjelas sobre tierra húmeda, sin agua, hasta el mediodía. Cuando el sol se incline al sur, póngalas de nuevo al resplandor del sol hasta la novena hora. Luego colóquelas sobre un paño, con una tabla de madera debajo, para que no se dispersen ni se desmenucen, hasta poco antes de medianoche. Entonces póngalas en otra ventana, en el dintel de una puerta o en un jardín, para que reciban aire templado, hasta poco después de medianoche.

Pasada la medianoche, tritúrelas ligeramente con el dedo, póngalas en una caja nueva y añada un poco de bisemun, sin que su olor domine al de las hierbas; el bisemun las conserva durante algún tiempo para que no se pudran. Cada…