Santa Hildegarda

Mijo

El hirse / (mijo) es frío y un poco cálido, ² *y no es útil para comer,* ³ porque ni aumenta la sangre ni la carne en el hombre, ni le da fuerzas, sino que solamente le llena el vientre, ⁴ y solo le disminuye el hambre, porque no tiene gusto de reconfortación. ⁵ Y también hace acuoso el cerebro del hombre, y le prepara el estómago tibio y tardo, ⁶ e infunde tempestad a los humores que hay en el hombre, ⁷ y es casi como la vnkrut, ⁸ ni sano para que el hombre lo coma.

⁹ *Pero quien padece dolor en el pulmón, pulverice mijo calentado sobre una piedra al rojo,* ¹⁰ *y añádale el doble de polvo de escolopendria, y cómalo con frecuencia con un bocado de pan, tanto en ayunas como después de comer, y sanará,* ¹¹ *porque la acerbidad de la escolopendria quita la podredumbre del pulmón, y el polvo del mijo mitiga el polvo de la escolopendria para que no dañe al pulmón.*