El haba es cálida, y es buena de comer para los hombres sanos y fuertes, y mejor que el guisante. ² Pues si los enfermos comen haba, no les daña mucho, ³ porque no prepara en ellos tanto livor y slim como hace el guisante. ⁴ Pues la harina de haba es buena y útil tanto para el hombre enfermo como para el sano, ⁵ porque es ligera y puede digerirse fácilmente. ⁶ Pero quien padece dolor en las vísceras, cueza haba en agua, añadido un poco de grasa o de aceite, y, separada el haba, sorba caliente su suf, y haga esto con frecuencia, y lo sana por dentro, ⁷ *porque el caldo del haba sana el dolor de las vísceras, y la grasa y el aceite disuelven ese mismo dolor para que se retire.*
⁸ *Y quien tiene en su carne dolor hirviente y sarna y úlceras, de cualquier naturaleza que sean, tome harina de haba, y añada un poco de polvo de semilla de hinojo, y témplelo con la mínima harinilla de trigo en agua, para que pueda trabarse; y haga así tortitas al fuego o al sol, y póngalas encima,* ⁹ *y la agudeza del haba extrae la raíz de aquel dolor, y la suavidad del hinojo lo sana.*