Santa Hildegarda

La Claridad

Ver con claridad lo que de verdad importa.

La Claridad

Para volver, cuando todo tira hacia fuera, a aquello que de verdad importa.

Las decisiones difíciles casi nunca se atascan por falta de opciones, sino por exceso. Esta obra nació para el momento anterior a elegir, cuando hace falta apartar lo que solo hace ruido.

Aquí la decisión no fue el signo sino la distancia. Esta obra no mira hacia fuera: vuelve hacia dentro, a aquello que se guarda y acompaña de continuo. Y de todos los lugares del cuerpo, solo uno está siempre cerca sin estar a la vista. Por eso descansa sobre el pecho, junto al corazón.

Este cordón tenía que sostener el signo sin adelantarse a él. El azul marino hace las dos cosas según la distancia: de cerca es un color; a un paso, se apaga hasta parecer sombra. Acompaña sin anunciar.

Este cordón lleva dos cosas que mirar —las cuentas de cristal y la flor—, repartidas a lo largo del cuello. El plano no aporta una tercera: mantiene la línea serena para que la mirada se detenga donde debe.

¿Qué recuerdo llevas tan cerca que ya no necesitas evocarlo?